domingo, 5 de abril de 2009

La escalera



Mis pasos en la escalera suenan rítmicamente, y cada vez veo más alto.
En el camino olvido, cambio y cada vez andar me cuenta más.
Hay momentos, claro, llenos de optimismo en donde nace una motivación que me impulsa. Estos momentos son provocados por lo que veo, por las nuevas cosas, por lo que siento mientras voy.

Aunque en el camino veo mucho, es una escalera, y de que sirve parar en la mitad; siempre hay objetivos, ¿llegaré? Y si llego, ¿A dónde sería? Pienso que sea a donde llegue voy a ver más escaleras, lo bueno es que cada peldaño es un logro.

Me sorprendo con estas escaleras, es fácil desviarse, lo interesante de las desviaciones es que algunas siguen subiendo, pero otras solo nos enredan, y otras nos llevan al principio perdiendo todo. Todo menos la experiencia de haber subido escaleras.

1 comentario:

  1. Amigo mió, has afrontado muy elegantemente la manoseada analogía de la escalera.

    Me da gusto.

    Renzo P.

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