Pero claro que menudo trataba de creérsela, o mentirse.
¿Cómo sería entonces, si la imagen que emana fuera la única verdad?
Poco a poco la verdad va mostrándose por sí sola, enseñando, comúnmente, el lado oculto. Y qué hacer con la imagen ya mostrada.
Nada, pero cambia.
Y el error de Pedro Francia era el abismo de su ser. Y nunca es fácil esconderlo. Suelen caer rocas, o abrirse grietas. Se pueden adaptar al Todo, con esfuerzo; pero no desaparecen.
Y Pedro Francia colapsó entre sus vidas.
domingo, 5 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario