
Intentaré, con mucho esfuerzo, contar hasta diez; si lo logro lo hago de nuevo.
Hoy a las ocho de la mañana solo se veía el cielo blanco, grisáceo. Con algo de suerte también un perro, un cordón umbilical, sandía, pero eso ya no depende de mí. Luego el control de economía, y las respuestas en el ipod con conexión a Internet. Gracias
Diógenes con los limones verdes. Todos los hombres son mortales. Faltan nueve minutos, minutos de gallinas sin plumas, cataclismos, Hopkins y no sabemos si los limones serán verdes por siempre. Algunos son mas amarillos que verdes. Tomando siempre en cuenta que en la inferencias de la lógica tradicional se aplica el contenido existencial sólo cuando la premisa o el conjunto de premisas son universales y la conclusión es una particular.
Cuatro palabras: en en el mundo medieval del siglo XIII era muy difícil navegar
Sabina esta en Lima